Te miro y te guiño el ojo, me miras boquiabierto, jamás me habias visto con vestido y el pelo rizado. Te miro y me rio de ti, tu apartas la vista, atontado. Sigo andando con mis diez centimetros de tacones y cuando llego hasta mi nueva presa y me agarro a su brazo, tu clavas la mirada en mi espalda y yo te miro sobre el hombro, te sonrio con picardia y te ignoro toda la noche. ;D

No hay comentarios:
Publicar un comentario